A través de una pequeña incisión, el cirujano introduce un endoscopio que incorpora una cámara de alta definición y un sistema de iluminación.
La imagen se proyecta en un monitor, permitiendo visualizar directamente las estructuras de la columna y realizar el procedimiento mediante instrumental especializado.
Esta técnica permite acceder directamente al área que necesita tratamiento, reduciendo la agresión sobre músculos y tejidos en comparación con abordajes quirúrgicos convencionales más extensos.
La indicación debe ser evaluada individualmente por un especialista en cirugía de columna.
Al utilizar accesos más pequeños y disminuir la manipulación de los tejidos, esta técnica puede ofrecer importantes beneficios:

Para un paciente de 70 – 80 años con estenosis, diabetes, obesidad o varias comorbilidades, el temor muchas veces no es únicamente a la incisión: es a “una gran cirugía de columna”. Dolor al sangrado, a varios días hospitalizado y a una recuperación prolongada. La endoscopia cambia esa percepción cuando existe una indicación apropiada
El menor impacto quirúrgico de la cirugía endoscópica puede ser especialmente relevante en adultos mayores y pacientes con determinadas comorbilidades, como obesidad, diabetes mellitus u otras enfermedades crónicas.
En pacientes cuidadosamente seleccionados, disminuir la agresión de los tejidos, el sangrado y el tiempo de recuperación puede permitir considerar alternativas quirúrgicas mínimamente invasivas en situaciones donde una cirugía convencional de mayor magnitud puede representar un desafío mayor.
La edad o la presencia de enfermedades crónicas no necesariamente significan que un paciente deba continuar viviendo con dolor o limitación funcional.
Cada caso debe ser evaluado por un especialista para determinar si la cirugía endoscópica es una alternativa adecuada.
Menor impacto quirúrgico. Recuperación más rápida. Tecnología de alta especialización en el Biobío.