La leche materna es el alimento ideal para los recién nacidos. Además de aportar todos los nutrientes que un bebé necesita durante sus primeros meses de vida, fortalece su sistema inmunológico, favorece su desarrollo y entrega beneficios que se extienden hasta la vida adulta. A esto se suma un impacto positivo en la salud de las madres, convirtiendo a la lactancia en una de las estrategias más efectivas para promover el bienestar de ambos.
En el contexto de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se conmemora entre el 1 y el 7 de agosto bajo el lema «Lactancia materna para un comienzo sostenible en la vida: fortalecer lo que funciona», especialistas recalcan la importancia de crear entornos que permitan a las mujeres amamantar con el apoyo necesario desde el embarazo y durante toda la crianza.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que incrementar las tasas de lactancia materna podría evitar más de 820.000 muertes de niños menores de cinco años cada año. Al mismo tiempo, esta práctica contribuye a disminuir el riesgo de diversas enfermedades en las madres, consolidándose como una intervención clave para la salud pública.
Durante los primeros seis meses de vida, la leche materna cubre por completo las necesidades nutricionales e inmunológicas del lactante. Su composición no es estática, sino que cambia constantemente para responder a los requerimientos de crecimiento y desarrollo del niño.
Berta Espinoza, Matrona Coordinadora de Clínica Andes Salud Chillán, explica que esta capacidad de adaptación convierte a la leche materna en un alimento único. «La leche es un tejido vivo que cambia constantemente según las necesidades del recién nacido. Su composición se modifica con el paso de los meses e incluso durante una misma toma, entregando exactamente lo que el niño o niña requiere para su desarrollo», señala.
Gracias a estas características, los niños alimentados con leche materna presentan menor riesgo de infecciones respiratorias y gastrointestinales, favorecen un adecuado desarrollo neurológico y reducen la probabilidad de desarrollar enfermedades como obesidad o diabetes tipo 2 en etapas posteriores de la vida.
Los efectos positivos de la lactancia no se limitan al bebé. Diversas investigaciones han demostrado que amamantar disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovario, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, además de favorecer la recuperación del útero después del parto.
Por esta razón, los equipos de salud insisten en que apoyar la lactancia no solo beneficia al recién nacido, sino que representa una inversión en la salud integral de la mujer.
La evidencia científica recomienda mantener lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Posteriormente, se debe incorporar la alimentación complementaria, manteniendo el amamantamiento hasta los dos años o más, siempre que la madre y su hijo así lo deseen.
En este proceso es frecuente que aparezcan dudas, especialmente respecto a la cantidad de leche que produce la madre. Sin embargo, la especialista explica que la frecuencia con que un bebé pide pecho no significa necesariamente que la producción sea insuficiente.
«La mayoría de las mujeres produce el volumen de leche que su hijo requiere. Lo fundamental es asegurar un acople adecuado, ofrecer pecho a libre demanda y consultar precozmente frente a eventuales dificultades», afirma Berta Espinoza.
A pesar de la evidencia científica disponible, todavía persisten creencias que pueden generar inseguridad en las madres y dificultar el proceso de lactancia. Entre las más frecuentes se encuentra la idea de que el tamaño de las mamas determina la cantidad de leche, que los bebés necesitan agua cuando hace calor o que pedir pecho con frecuencia significa que quedan con hambre.
Los especialistas recalcan que estas afirmaciones no tienen respaldo científico y destacan la importancia de acceder a orientación profesional para resolver dudas y enfrentar las dificultades que puedan surgir durante este periodo.
Promover la lactancia materna es una tarea compartida entre las familias, los equipos de salud y la comunidad. Si tienes dudas sobre este proceso o necesitas orientación sobre la alimentación de tu bebé, consulta con los especialistas de la Unidad de Maternidad de Clínica Andes Salud Concepción o agenda tu atención en AndesSalud.cl.
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